Hoy les traigo este tema, que lleva ya varios meses “de moda” pero nunca había querido adentrarme, por el simple hecho de que pasar hambre no es algo que esté dentro de mis prácticas ni mis filosofías de vida saludable. Sin embargo una paciente me hizo la pregunta, y para complacerla, después de varios días investigando, quise redactar una publicación referente al ayuno intermitente con estudios científicos de respaldo.

¿Qué es el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente o intermittent fasting en inglés, es una práctica, modelo o método de alimentación que se basa en periodos de varias horas de ayuno seguidas de periodos de ingesta de alimentos. Existen diferentes maneras de hacerlo, según los tiempos en los que se ayune y se ingieran alimentos. Hay 12/12 (12 horas de ayuno y 12 horas de alimentación), hay 16/8 (16 horas de ayuno y 8 horas de alimentación) o también días aislados a la semana donde se toman 24 o 48 horas para hacer ayuno.

¿Qué beneficios puede traer practicar el ayuno intermitente?

  • Mejora la sensibilidad a la insulina y por ende reduce el riesgo de padecer de diabetes tipo 2 e incrementa las posibilidades de oxidar grasa con mayor eficiencia. Estudio 1
  • Reduce la inflamación y el estrés oxidativo, promoviendo la longevidad. Estudio 2
  • Puede aumentar los niveles de hormona de crecimiento en hombres si se practican 48 horas de ayuno seguidas. Estudio 3
  • Reduce los niveles de lípidos sanguíneos, específicamente el colesterol LDL. Lo cual puede ayudar a prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Estudio 4.
  • Reduce el riesgo de desarrollar enfermedad coronaria. Estudio 5
  • Puede aumentar la eficacia de ciertos fármacos de quimioterapia utilizados para pacientes con cáncer. Estudio 6
  • Puede mejorar la tolerancia a la glucosa en hombres. Estudio 7.

¿Cuál es mi opinión?

A pesar de que se han hecho estudios que demuestran beneficios a corto plazo; no existen todavía estudios longitudinales que demuestren la eficacia a nivel metabólico a largo plazo. Por tal motivo, no se conoce si practicar el ayuno intermitente pueda generar consecuencias negativas en nuestro metabolismo a largo plazo, provocando todo lo contrario a lo que suelen buscar (pérdida de grasa).

Además de esto, considero que es un método restrictivo, no apto para todo el mundo, que puede generar consecuencias en el estado de ánimo, el humor, el rendimiento y también las relaciones sociales (pudiendo generar aislamiento social los días que se practique el ayuno).

Considero también, que puede generar hipoglicemia (o coloquialmente hablando, baja de azúcar en sangre) pudiendo ocasionar debilidad o desmayos, sobretodo si se combina con una práctica exhaustiva de ejercicio.

¿Lo mejor? Ser paciente, llevar un estilo de vida saludable con un plan de alimentación personalizado, sostenible a largo plazo, guiado por un profesional (nutricionista-dietista graduado en licenciatura en nutrición, no esos que se hacen llamar nutricionistas con cursos de 3 meses). Practicar actividad física de manera regular (mínimo 1 hora 4 veces por semana), descansar mínimo 6 horas diarias (lo ideal 7-8), controlar el estrés y tomar suficiente agua diariamente!