Los azúcares alcoholes, polioles o polialcoholes son compuestos químicos orgánicos de sabor dulce, utilizados por lo general en productos libres de azúcar, bajos en calorías o especiales para diabéticos. No tienen azúcar ni mucho menos alcohol, se denominan así porque su fórmula química es similar a la combinación de ambos.

¿Cómo es su absorción?

Se metabolizan poco a poco y se absorben de manera incompleta. Una vez absorbidos se convierten en energía por procesos que requieren poca o nada de insulina.
Esto se debe a que la mayor parte de los azúcares alcoholes no se absorben en la sangre, pasan a través del intestino delgado y son fermentados por las bacterias en el intestino grueso.

Ventajas

Seguros para diabéticos: Debido a su absorción incompleta, causan un aumento más modesto y más lento en azúcar en la sangre por lo que pueden ser útiles en dietas para diabéticos que necesitan un control estricto de los niveles de azúcar en la sangre.

Aptos para dietas bajas en calorías: Debido a su menor densidad de energía (aproximadamente 2 calorías por gramo) pueden desempeñar un papel útil en la pérdida de peso.

No causan caries:  A diferencia de la azúcar regular, los polialcoholes no fomentan la aparición de caries. De hecho, el xylitol ayuda a inhibir las bacterias orales y se utiliza a menudo en los chicles sin azúcar por esta razón.

Desventajas

Un exceso (por ejemplo, una cantidad mayor de 50 gramos de sorbitol por día o mayor de 20 gramos de mannitol por día) podría causar gases, flatulencias, diarrea y/o malestar estomacal. Los productos con polialcoholes deben tener una etiqueta con la siguiente aclaración: “El consumo en exceso puede tener efecto laxante.”

La FDA ha determinado que los azúcares alcoholes no son perjudiciales para el consumo humano. A pesar de ello, deben consumirlos con moderación por las molestias gastrointestinales que pueden desencadenar sus excesos.